viernes, 2 de julio de 2010

Poeta

El poeta y escritor colombiano, Alejandro Veramar (AV), entrega este perfil del poeta peruano, César Vallejo, para CulturizArte.

P: ¿Podríamos comenzar comentando el libro que usted editó acerca de César Vallejo?

AV: “César Vallejo cien años”, es un libro que recoge una selección de sus principales versos, alguna iconografía, un par de ensayos sobre su obra y también una serie de poemas que otros autores como Vicente Aleixandre o Pablo Neruda escribieron inspirados en César Vallejo. Fue publicado en 1992 en Bogotá, como un homenaje al centenario de su nacimiento. Eduardo Mejía, pintor colombiano, que ya murió, pintó la portada para el libro. Lo publicamos con el apoyo del Instituto Colombiano de Cultura y turismo y la colaboración de la embajada peruana. Se convirtió en lo más perdurable del homenaje colombiano a César Vallejo.

P: ¿Podría contar por qué escribió ese poema en homenaje a César Vallejo que aparece en el libro?

AV: En efecto, en el libro hay un poema mío, que se llama Vallejo, que realmente no lo escribí en ese mismo año, sino que lo había escrito a propósito de los cincuenta años de su muerte, en 1988.

El poema dice así:

Vallejo

(Alejandro Veramar)

Una falta sin fondo nos haces

en estos ya largos años sin ti.

Quizás desde algunas albas eternas

tu indoblegable corazón de niño

llore la infamia que vana se pasea

entre la dulce tierra anegada por el odio.

A veces pienso como tú:

hay ganas de no haber tenido corazón,

pero, después de todo había en ti

una secreta esperanza de amor

un faro en la noche doliente

una gran fe en la primavera

para estos tristes barros pensativos.

El poema comienza con una expresión de Vallejo Una falta sin fondo nos haces, que es uno de los versos de su elegía, en la que recuerda la muerte de su hermano Miguel. El poema es del libro Los Heraldos Negros, se acuerda de él de una manera muy dulce, casi que se transforma en el niño que pregunta por su hermano que ya no vuelve a casa. También, como Vallejo, uno a veces, piensa frente a las miserias del mundo, a la fragilidad humana, ese sentimiento que lo embargaba y que se expresa en ese verso hay ganas de no haber tenido corazón, y él veía el ser humano, un triste barro pensativo. O sea, esa condición humana, frágil, material, él está haciendo un guiño o un recuerdo a la creación del hombre y. su condición finita

Continúo con el poema:

La vida es tan amarga a veces

y hay tanto dolor en el mundo

que tu voz de amoroso notario

que tus versos de sabio poeta

aún nos dan fuerza y aliento

Encuentro en Vallejo la posibilidad de luz en la palabra notario cuando Vallejo en un poema dice, refiriéndose a una mujer que quiere y que recuerda, amoroso notario de tus intimidades.

Dónde andará la andina y dulce Rita

que tanto amaste y que a menudo veo

paseándose en las tardes por venir.

Yo también he vivido sin madre

y a la mesa de mis buenos amigos

he almorzado solo muchas veces.

Hoy en Bogotá llueve

y no tengo ganas de vivir

a todos nos espera

un día de lluvia para morir.

Sin tus versos la vida seguiría

siendo bella pero menos dulce:

Hoy en Lima llueve y no tengo ganas de vivir, dice Vallejo en Los Heraldos Negros, también esa sensación de soledad y de nostalgia de la heredad primera, de la familia, de su madre. En un poema de Trilce, Vallejo, nos cuenta que ha almorzado con unos amigos que lo han invitado, y a esa mesa se ha sentado pero no ha encontrado ni el padre, la madre y ha tenido la sensación de beber amor ajeno en vez del propio amor, entonces se percibe la desdicha y la nostalgia de Vallejo.

cómo me han defendido contra el abismo,

cómo me han hecho pensar en la bondad

que todo hombre lleva refundida.

De ti aprendí cosas sencillas;

que somos tan deleznables

como briznas o arenas al viento,

que sólo el amor por los otros

nos hará invulnerables a la muerte.

Creo que aquí vale la pena detenerse en algo que caracteriza no sólo la poesía de Vallejo, sino su propia vida y es un amor universal por el hombre, una mirada muy profunda sobre la condición humana, ya no es una voz individual, sino se transforma en una voz poderosa, plural, infinita, y se revela de una manera extraordinaria, quizás en uno de los poemas más bellos, y al mismo tiempo conmovedores que se escribieron en el siglo XX.

Al fin de la batalla

muerto el combatiente

vino hacia él un hombre

y le dijo:

no mueras

te amo tanto

pero el cadáver

ay! siguió muriendo

se le acercaron dos y repitieronle

no nos dejes

valor

vuelve a la vida

pero el cadáver

ay! siguió muriendo

acudieron a él veinte cien mil

quinientos mil clamando

tanto amor

y no poder nada contra la muerte

pero el cadáver

ay! Siguió muriendo

le rodearon millones de individuos

con un ruego común

quédate hermano

pero el cadáver

ay! Siguió muriendo

entonces todos los hombres de la tierra

le rodearon

les vio el cadáver triste

emocionado

incorpórese lentamente

abrazó al primer hombre

echose a andar

Aquí en este poema uno percibe como Vallejo dice:”sólo el amor nos hará invulnerables a la muerte”, es decir, es el amor universal, es todos los hombres le piden y entonces el cadáver se levanta como Lázaro y empieza a andar. Es realmente impresionante, esa forma como Vallejo logra transmitir su amor por el hombre.

Así, termina el poema mío a Vallejo:

César Vallejo, inolvidable cholo,

Vives entre nosotros como enredadera

que sueña por todos los caminos

quienes sufren: los hermanos hombres,

Intuyen que no están solos

que su dolor es amado por un dios peruano.

Este poema expresa muchas de las cosas que siento por César Vallejo, él es para mí, así como, como hay gente que tiene sus libros de cabecera, sus guías espirituales, Cristo, Buda, Mahoma, etc., me he conformado con alguien más modesto que ellos, que es César Vallejo., pero digamos en él sí que se da eso que decía Borges: “guardar un verso para la hora triste que en el confín de la tarde nos acecha”, siempre tengo con Vallejo una luz o un bálsamo. No es fácil de leer a Vallejo, por ejemplo, su segundo libro: Trilce, algunos decían que era una mezcla entre triste y dulce. Vallejo subvierte todas las formas de decir, que hasta ese momento se habían utilizado en el idioma castellano, es un vanguardista, es una ruptura enorme la que produce ese libro. Hoy es un libro fresco, joven.

P: ¿Cómo podemos llevar de la mano a los lectores de Kalandria al deseo de leer a Vallejo y de profundizar un poco en su obra?

AV: Puedo expresar mi alegría, mi sentimiento, mi pasión, mi admiración por esa poesía y por ese hombre, y ojalá a través de ello, pueda hacer interesar a alguien en su obra. La obra de Vallejo, es relativamente breve, corta, él publicó en vida solamente dos libros: Los Heraldos negros en 1919, y Trilce a comienzos de los años 20. Después se va de Lima a París en 1923, y no regresa nunca al Perú. Pública en muchas revistas, y elabora su obra. Sus otros libros: Poemas humanos, España aparta de mí este cáliz; es un homenaje a la República española, inspirado en la guerra civil española, y los poemas en prosa; Vallejo, no los llamó así, pero los editores, su viuda y Juan Larrea, sus amigos fueron los que lo titularon así, después de su muerte.

Vallejo se va transformando, hay uno muy creyente, muy influenciado por el modernismo en Los Heraldos Negros; hay otro que hace una ruptura extraordinaria en Trilce; pero ya en los Poemas Humanos y en España aparta de mí este cáliz, hay un Vallejo que tiene una voz única, es él, que ya se ha constituido en una voz poderosa. Eso es quizás lo que lo inmortaliza.

P: En todo lo que usted ha leído sobre César Vallejo, ¿en qué posición política o ideología lo han ubicado a él o en ninguna?

AV: Vallejo fue un hombre de izquierda, conoció en Perú a José Carlos Mariátegui y a una serie de intelectuales que fueron muy importantes en su momento. De hecho, Mariátegui es el fundador del partido comunista en el Perú. Vallejo a lo largo de su vida política fue un marxista, incluso viajó a la Unión Soviética en 1931 y dejó un libro que se llama Rusia 1931, es una gran crónica de su estadía allí. A pesar de tener una posición política definida, su poesía no es panfletaria, su poesía pasa por un tamiz que es su propio ser, pasa por un cedazo que es su propia sensibilidad. Toda esa poesía queda transformada, no se encuentra en Vallejo, ni lugares comunes de la poesía política, que se pueden encontrar en otros poetas como el mismo Pablo Neruda.

P:¿Que se sabe de la influencia de todo el movimiento artístico en Europa, en particular en Francia, en París?

AV: Vallejo llega a París a mediados de los años 20, y vive en París casi hasta su muerte. Vivió algunos periodos de su vida en España, pero vive toda la época de las vanguardias, de hecho Picasso lo pinta, están los famosos grabados de Pablo Picasso sobre Vallejo. Vallejo es un hombre que está integrado a ese mundo de entre guerras. Es decir, entre la primera y la segunda guerra en París, que es una época muy dinámica en el arte es la época de Duchamp, de Matisse, Picasso, y la época de la vanguardia, de los surrealistas, de Bretón. Aragón es uno de los surrealistas más importantes en Francia, fue amigo de Vallejo y estuvo en su funeral.

P: ¿A quién admiraba Vallejo?

Vallejo fue lector de Marx, lo admiraba mucho, así como a Walt Whitman, lo dice en algunos de sus versos, a los poetas franceses. La cultura de Vallejo era muy diversa. Admiró por ejemplo a Santos Chocano que tuvo una influencia en él, y en toda una generación de peruanos jóvenes porque era como el patriarca de la poesía a finales del siglo XIX.

P: ¿Qué nos puede contar de la relación de Vallejo con las mujeres?

La mujer fundamental de la vida de Vallejo fue Georgette Philippart. Una mujer francesa que conoció en 1925 cuando tenía 33 años y Georgette tenía 16 años. Se casaría con ella en 1934. Vallejo y las mujeres se revela no sólo en su amor por Georgette, sino en la poesía de Vallejo, donde las mujeres ocupan un lugar central de su preocupación y de su estética y de su nostalgia amorosa.

P: ¿Cuáles son los estudiosos más representativos, la biografía de César Vallejo que recomendaría para una persona que apenas comienza a leerlo?

AV: No hay una biografía completa sobre Vallejo, existen unos escritos autobiográficos, que recuerdan a Vallejo de Georgette, su mujer, de algunos amigos como Juan Larrea. Existen estudios maravillosos como el de Américo Ferrari, es un poeta peruano que ha hecho quizás el mayor trabajo crítico en torno a la obra de Vallejo.

Otros estudios preliminares y biográficos de Enrique Bayón en Colombia, y de Roberto Fernández Betamar en Cuba.

P: ¿Qué estudios tenia Vallejo? ¿Qué formación académica?

AV: Vallejo estudió en Santiago de Chucu, la primaria, estuvo entre la sierra y la costa, o sea en Trujillo, se matriculó muchas veces para la facultad de letras, estudió jurisprudencia, filosofía y letras en la Universidad de San Marcos en Lima, pero nunca terminó ninguna de ellas.

P: ¿Qué sabe del origen de la familia de Vallejo?

AV: Los abuelos de Vallejo eran sacerdotes españoles, tanto por el lado paterno como materno. Las abuelas si eran de allí del Perú.

P: ¿Qué día nace Cesar Vallejo?

AV: No se conoce una fecha exacta del nacimiento en cuanto al día, porque él nace en marzo de 1892, en Santiago del Chucu, Perú, pero lo que sí se sabe es que fue bautizado el 19 de mayo de ese mismo año.

P: ¿Con que verso podemos cerrar esta entrevista?

AV:Y sí después de tantas palabras no sobrevive la palabra.”

Nora Barbosa