
Diferentes e irreverentes temáticas son abordadas desde la perspectiva del arte, a través de diversos medios: Audiovisuales, impresos y hasta trazados por pinceles; estos exaltan las tendencias de pensamiento y comportamiento de cientos de locos artistas quienes expresan de una manera surrealista, una a una, sus formas de ver la vida.
En el mundo del arte, las expresiones son expuestas sin reparo alguno a susceptibilidades y es precisamente ahí cuando salen a relucir estos, anónimos y no tan anónimos, artistas “Degenerados”. La exploración directa y los experimentos artísticos de este tipo de artífices de lo sexualmente fotográfico, ostentan su título de degenerados, por cada una de esas obras maestras que, a través de lo visual, hacen apología a su tendencia sexual y a las extrañas filias con lo eróticamente visible.
Sin embargo, la transición de todo lo erótico, desde Hugh Hefner con la creación de su Playboy, hasta la artista plástica Andrea Barragán con su “Seguei”: extraño personaje que transgrede las fronteras de la identidad de género saltando de foto en foto, mostrando los extremos opuestos de lo femenino y lo masculino, con la finalidad de enredar a todos sus espectadores y dejar de lado la referencia única de sexo.
Aquí se desprende la convención cultural de género, para intentar mezclarse con el concepto de que la sexualidad viene de lo corpóreo y, sin la limitación que genera los miembros reproductores, estas obras salen al sol.